Centro Psicológico y Sexológico Zubieta Centro Psicológico y Sexológico Zubieta

Psicólogo, sexólogo,Psicología, Sexología, Terapia sexual. Valencia. Centro profesional especializado en terapia psicológica y sexológica en Valencia. Confeccionamos un tratamiento personalizado, según las necesidades de cada paciente, ofreciendo soluciones concretas para la salud sexual y psicológica.

c/ Alcocéber 1, 9-B
46011 Valencia (Spain)
Tel. 96 371 2521

Síguenos en Facebook

Los clientes de las prostitutas

A menudo, cuando se habla de la prostitución, se hace alusión a los clientes. Sin embargo, son pocas las veces en que el discurso se centra en ellos y en esta ocasión forman el tema principal de este post. En el fenómeno de la prostitución, el tema de ’los clientes’ es de suma relevancia, ya que sin ellos, la prostitución no existiría. Es decir, uno de los aspectos fundamentales que posibilita la prostitución es la demanda que existe del comercio de las relaciones sexuales en el mercado de las ilusiones.

Por ello, es necesario entender esto antes de realizar cualquier análisis. Asimismo, es importante aclarar las enormes diferencias que puede haber en torno a las prostitutas de una clase social o de otra. No obstante, sabemos que el porcentaje de prostitutas de clase alta es muy bajo. El nivel de la prostituta que se visite, lógicamente, dependerá de los recursos económicos del cliente.

¿Quiénes son los clientes de las prostitutas? A juzgar por los altísimos porcentajes de varones que emplean sus servicios podemos llegar a la conclusión de que se trata de personas ”normales y corrientes”, en la mayoría de los casos. Quizás tendríamos que diferenciar entre clientes habituales y esporádicos. Los clientes esporádicos pueden acudir a buscar los servicios de las prostitutas en grupo o individualmente. En determinados grupos de la sociedad española, una visita a un prostíbulo puede formar parte de las actividades organizadas en torno a una despedida de soltero, por ejemplo.

No es de sorprender tampoco que otra de las situaciones en las que algunos hombres en grupo pueden terminar visitando el servicio de prostitutas sea tras acudir a presenciar un encuentro de fútbol. Con este otro ejemplo podemos ver que muchos varones tienen pocos tapujos al solicitar servicios de prostitución. Algunos hombres se quejan de haber sido arrastrados a estas situaciones. Creemos que aunque la presión del grupo puede ser importante, un adulto debe ser capaz de mostrarse asertivo en sus propios deseos. Si no es capaz de esto, tiene un problema.

Conocemos a muchos hombres que han usado el servicio de prostitutas en algún momento de su vida. En ocasiones por sentirse limitados a la hora de intentar ligar con otro tipo de mujer, a veces con la finalidad de gastar el menor tiempo posible en sus escarceos. Y, también, porque es una forma de garantizarse sexo con una mujer más atractiva de lo que ellos se sienten capaces de conseguir habitualmente. Este último caso permite al varón vivir la fantasía de que una ”mujer escultural” tiene sexo con él. Existe otro tipo de hombre que emplea a una prostituta por razones de soledad. El sexo que mantiene con ella le permite olvidarse de que se siente solo durante un momento.

Con todo esto no queremos decir que los hombres que pagan por tener sexo con una prostituta estén libres de conflicto ‒sobre todo cuando la práctica esporádica se va convirtiendo en habitual‒. No, en bastantes casos, dicha afición llega a producir sentimientos de culpa e incomodidad, la sensación de realizar algo negativo, sin que ello sea un impedimento para que ocurra. Recordamos el caso de un varón expresamente católico, de unos 30 años de edad, con un nivel económico cómodo, que nos contaba que usaba los servicios de prostitutas en ocasiones. Según explicaba, él lo que buscaba era una chica prostituta de ciertas características: joven, española y universitaria, que se prostituía para pagar sus estudios y terminar la carrera. De esa forma él sentía que contribuía a que la chica edificara su futuro. Sabemos que, entre otras cosas, este hombre intentaba engañarse a sí mismo y paliar sus sentimientos de culpa con la racionalización de sus motivos.

Lo más triste es encontrar hombres que lanzan una cruzada contra las prostitutas y luego son los primeros en ir a buscar sus servicios.

¿Conoces hombres que frecuentan prostitutas? ¿Cuál es su perfil? ¿Has visitado a alguna prostituta? ¿Qué te motivo a hacerlo? ¿Cuál es tu experiencia al respecto? Como mujer, ¿cuál es tu postura ante esta realidad? ¿Te molestaría que tu pareja visitara prostitutas esporádicamente?

Texto: Xud Zubieta

La ilustración es de Miguel Ángel Martín: http://www.vidasdepapel.com/es/autor/miguel-angel-martin/