Centro Psicológico y Sexológico Zubieta Centro Psicológico y Sexológico Zubieta

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Sentirse deseado

Hay momentos y épocas en la vida en que a la mayoría de las personas nos gusta sentirnos deseados. De hecho, hay quienes opinan que no hay nada más excitante que ser deseados por otra u otras personas, ser el centro de atención y su objeto de deseo. Además de fortalecer nuestra autoestima y la confianza en nuestra persona, el sentirnos deseados puede estimular nuestra libido gratamente.

La serie de agradables reacciones que pueden provocarse en una persona cuando se siente deseada puede ser muy excitante. El deseo que una persona puede sentir por otra se manifiesta de múltiples maneras. Gestos tales como una mirada, en algunos casos puede ser un destello de pasión, y en otras reflejar un deseo casi desbordado y hasta algún tipo de morbo.

Puede resultar excitante pensar que una caricia ―un roce de nuestro cuerpo, un guiño o una insinuación― puede despertar la pasión en nuestra pareja. Entonces, una situación cotidiana puede tornarse en un enorme afrodisíaco y en un prometedor aliciente para el ego.

Mucho se habla de la importancia de contar con una sexualidad vital. Mantener una actitud de exploración algunas veces significa canalizar la energía sexual con la que se cuenta para explorar nuevos alicientes. Es decir, cuando la persona se siente deseada su propio deseo se ve estimulado. No importa que ese deseo en ese momento sea más una promesa que una realidad. Está comprobado que el dejarse llevar por esos atisbos de placer resulta en un incremento en el disfrute. Se abre la posibilidad de que la experiencia se torne más plena.

Si conjugamos nuestra energía sexual con la de nuestra pareja y crear una situación de suma excitación para ambos. Es como una fogata que se va alimentando poco a poco de otros fuegos pequeños, hasta crear un fuego único e intenso, continuo, reconfortante, placentero…

¿Puedes recordar alguna situación en la que sentiste cómo despertabas el deseo de otra persona? ¿Cómo cambia tu experiencia al sentirte deseado o deseada¿ ¿Cómo sueles mostrar tu deseo? ¿Cuánto crees que contribuye el deseo a mantener una sexualidad vital?