Centro Psicológico y Sexológico Zubieta Centro Psicológico y Sexológico Zubieta

Psicólogo, sexólogo,Psicología, Sexología, Terapia sexual. Valencia. Centro profesional especializado en terapia psicológica y sexológica en Valencia. Confeccionamos un tratamiento personalizado, según las necesidades de cada paciente, ofreciendo soluciones concretas para la salud sexual y psicológica.

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Aversión Sexual

Es una forma extrema de trastorno sexual y consiste en el rechazo intenso, persistente y recurrente de todo contacto sexual. Supone la evitación de cualquier relación íntima con la pareja. Esto puede ir más allá del contacto genital, incluso puede haber rechazo por cualquier otro tipo de caricia, ya que la persona la interpreta como preámbulo del coito. Esta alteración provoca un malestar acusado y suele dificultar las relaciones interpersonales, especialmente las de la pareja.

En su forma extrema, la persona no sólo carece de deseo sexual, sino que también considera el sexo repugnante, repulsivo, desagradable…

La aversión sexual puede presentarse ocasionalmente en hombres y, con bastante más frecuencia, en mujeres. Los pacientes se quejan de ansiedad, miedo o disgusto en torno a las situaciones sexuales.

Puede ser un trastorno de toda la vida (primario) o adquirido (secundario), generalizado (con todas las parejas) o situacional (con una pareja específica). La aversión al contacto sexual puede deberse a un trauma sexual, como el incesto, los abusos sexuales, etc. También puede ser consecuencia de un ambiente familiar muy represivo, con frecuencia potenciado por una formación religiosa ortodoxa y rígida. Pudo haberse descubierto tras unos primeros intentos que produjeron dolor en el coito. Puede que el dolor desapareciera, pero permanece el recuerdo del dolor.

Cuando se trata de un trastorno adquirido, con posterioridad a un período de funcionamiento sin problemas, su origen puede estar en una relación de pareja o en una vivencia traumática.

La aversión puede generar una respuesta fóbica (incluso de angustia), en cuyo caso pueden estar presentes también temores irreales menos conscientes de dominación o de daño corporal.

La aversión sexual situacional puede darse en personas que intentan o esperan tener relaciones incongruentes con su orientación sexual. Podemos encontrar un ejemplo en algunos casos de homosexualidad no aceptada, en los que, por presión social o familiar, se imponen relaciones con el otro sexo con el fin de “normalizar” su vida. También puede encontrarse en mujeres que no hallan a sus parejas físicamente atractivas y, sin reconocerlo, mantienen relaciones sexuales con ellos… Tras un tiempo empiezan a sentir rechazo por ellos y pueden llegar a un punto en que les resulta casi imposible mantener relaciones sexuales. No todos los casos de aversión sexual, masculinos o femeninos, son iguales. Cada uno tiene sus peculiaridades.

El tratamiento de la aversión y fobia sexuales está orientado a que la persona pueda mejorar su comunicación sexual de forma significativa. Siempre que sea posible, se orienta a suprimir la causa que ha desencadenado la aversión.

Entre los objetivos para ayudar a estos pacientes se encuentran: ayudarles a encontrar su propio modelo de disfrute sexual o favorecer su imaginería erótica, por ejemplo. Cada persona debe ser capaz de escucharse a sí misma y de elegir lo que le gusta y le apetece, así como tener claro lo que no le estimula.

Frecuentemente, el problema es que estas personas cuentan con unos referentes eróticos muy pobres. Para ayudarles, siempre hay que tomar en cuenta el respeto a sus preferencias, si no, todo resultaría contraproducente. Se debe considerar que el universo de las preferencias eróticas es amplísimo y que lo que para una persona resulta estimulante para otra puede resultar repulsivo.

En la terapia sexológica se tiene muy en cuenta este principio y se debe acompañar a la persona (o a la pareja) a elaborar su propio campo de expresión sexual. Con éste, la pareja debe sentirse cómoda y disfrutar del placer que la sexualidad le confiere.