Centro Psicológico y Sexológico Zubieta Centro Psicológico y Sexológico Zubieta

Psicólogo, sexólogo,Psicología, Sexología, Terapia sexual. Valencia. Centro profesional especializado en terapia psicológica y sexológica en Valencia. Confeccionamos un tratamiento personalizado, según las necesidades de cada paciente, ofreciendo soluciones concretas para la salud sexual y psicológica.

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Eyaculación Precoz

La eyaculación precoz (EP) es uno de los motivos de consulta sexológica más comunes entre los varones. Debido a ello, se ha estudiado ampliamente a nivel científico y hoy día existen eficaces métodos para su solución. Los últimos estudios hablan de 9 tipos distintos de EP. La terapia para resolverla suele durar algunos meses. Se puede decir que con la orientación adecuada es sencilla de solucionar.

Se habla de EP cuando se produce la eyaculación tras una estimulación sexual mínima, antes, durante o poco tiempo después de la penetración. Como en cualquier otro problema sexológico, todo es cuestión de grado. Es así que podemos encontrar casos en los que la eyaculación ocurre aún antes del contacto sexual y otros en los que el varón consigue la penetración pero dura poco en ella.

Existen diversos factores que influyen en la duración de lo que en sexología llamamos “latencia eyaculatoria”. Desde cuestiones como la ansiedad y el miedo, hasta problemas relacionados con la comunicación entre los miembros de la pareja, la edad, las falsas creencias o los rasgos de personalidad del individuo, por citar algunos ejemplos. En la inmensa mayoría de casos, el problema es solucionable y los pacientes suelen mejorar muchísimo con la terapia sexológica.

Hasta hace unos años, en nuestra cultura, la concepción del placer sexual era algo exclusivo del varón, y era infravalorada la importancia del placer sexual femenino. Por lo mismo, no existía el concepto de la precocidad en la eyaculación. En 1948, el Doctor Kinsey encontró que el 75% de los varones casados estimaban que solían eyacular en los dos primeros minutos tras la penetración y, curiosamente, no lo consideraban un problema. Sin embargo, ahora la situación es muy distinta.

En 1966, Masters y Johnson definieron la eyaculación precoz como “la incapacidad para retrasar el reflejo eyaculatorio durante la penetración el tiempo suficiente como para satisfacer a su pareja en el 50% de las experiencias de coito”. Esta visión se considera más bien obsoleta porque conlleva el mensaje de que “el placer sexual de las mujeres es cosa de hombres”. Sin embargo, cuenta con el aspecto positivo de que generaliza el reconocimiento del placer sexual femenino. Negativamente, mantiene el rol del varón como responsable del orgasmo de la mujer y crea una mayor presión en éste con respecto a su rendimiento sexual.

En el mercado existen hoy día productos farmacológicos que ayudan a mejorar el problema. No obstante, por los datos que contamos, dicha mejoría es demasiado relativa. Por lo tanto, si alguien desea optar por una solución farmacológica, suele ser aconsejable combinarla con terapia sexológica y deberá recordar que no existe ningún fármaco que cure el problema.

La mayoría de los casos de EP responden a causas psicológicas y pueden resolverse o mejorar notablemente con la terapia sexológica adecuada.