Centro Psicológico y Sexológico Zubieta Centro Psicológico y Sexológico Zubieta

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Sexo de ocasión

Si revisamos las redes sociales que facilitan los contactos de tipo sexual, encontramos una gran cantidad de anuncios de personas, en su mayoría hombres, que buscan encuentros sexuales esporádicos y sin complicaciones. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué necesidad es mayor para la persona, ¿la de sexo o la de afecto? ¿O es que más difícil solicitar afecto expresamente? Las implicaciones son completamente distintas.

A juzgar por el interés que genera el tema de las relaciones de pareja, diría que es curioso que una de las principales preocupaciones en general sea el tema afectivo. Quizás resulte imprescindible en este momento reiterar que el sexo no excluye el amor, necesariamente. Las relaciones de pareja no se pueden improvisar, mientras que las relaciones sexuales sí. En el primer caso, la recompensa llega a mediano o largo plazo. En cambio, en el ámbito sexual, el refuerzo positivo se presenta de inmediato. Esto es determinante, pero no definitivo.

Todos los seres humanos tenemos la necesidad de amar y ser amados. No obstante, la capacidad de compromiso no siempre acompaña dicha necesidad. Una relación sexual esporádica puede ahuyentar ―o, por lo menos, ésa impresión da― el miedo al compromiso en una relación de pareja. Es decir, el mero hecho de pensar en la posibilidad de compromiso puede ser lo que motive a la persona a buscar el sexo de ocasión. De esto modo se intentan paliar los temores en favor de la gratificación inmediata. El efecto se sentirá tarde o temprano, no obstante.

No es que las relaciones sexuales esporádicas ―o las estables― sean necesariamente negativas o poco recomendables. Como en el caso de tantas otras prácticas, la cuestión es si esa práctica es la única que se realiza. Una persona puede dejar de vivir emociones maravillosas y profundas, cuando sólo establece relaciones sexuales esporádicas, negándose la posibilidad de profundizar, de vivir y compartir otro espectro de emociones implícitas en relaciones diferentes.

A veces, el protegerse excesivamente de las emociones ―por la razón que sea: por comodidad, por querer blindarse del posible dolor o hipotética decepción que se anticipa― puede conducir a una cierta anestesia o bloqueo emocional. No se sufre dolor ni desengaño, pero tampoco la pasión ni la profundidad del amor.

¿Cuál es tu experiencia en este tema? ¿Has tenido sexo de ocasión? ¿Por mucho tiempo? ¿Te ha parecido satisfactorio? ¿Eres de las personas que rehuye el compromiso? ¿Eres capaz de separar amor de sexo? ¿Pones alguna barrera en tus sentimientos?